¿Cómo lavar una almohada?
Es necesario lavar la almohada incluso si lavamos asiduamente las fundas.
Lo ideal es lavar la almohada al menos una vez al año, para eliminar ácaros, hongos y bacterias.
Excepto las almohadas de plumas, de material viscoelástico y de látex.
El resto se pueden lavar de manera sencilla en nuestra lavadora, acabando con los microorganismos y dejándolas como el primer día.
Introduce la almohada en la lavadora con una temperatura máxima de 40º; Hablamos de las almohadas de fibra, conviene que sigas las instrucciones de lavado de la etiqueta y un poco de detergente y suavizante.
Para un ahuecado perfecto, introduce un par de pelotas de tenis en el tambor.
Sécalas colocándolas en una superficie lisa, sobre un par de toallas, dándole la vuelta de vez en cuando para evitar que la humedad se acumule por una sola cara. De esta forma, eliminarás una primera capa de humedad.
Después sácalas al aire libre y deja que se sequen del todo.
Si somos reacios a meter nuestra almohada en la lavadora podemos también obtener un buen resultado lavándola a mano, aunque para ello sea necesario un poco más de tiempo.
Introduce la almohada en la bañera, con agua tibia y jabón.
Oprimir la almohada metiéndola y sacándola para extraer toda la suciedad.
Enjuaga la almohada de la misma manera que hemos realizado el lavado.
Antes de acabar con el enjuague, agrega una cucharada de amoniaco para uso doméstico y realiza un par de enjuagues más. Puedes secarla directamente al aire libre.
Es importante secarla en un lugar plano e ir dando la vuelta para evitar que la humedad se acumule en una sola cara.
Y listo, ¡A estrenar almohada !